La venta del Sevilla Fútbol Club vuelve al punto de partida. Las negociaciones con Sergio Ramos y su equipo fracasaron después de que Carmelo cambiara su propuesta a la baja, poniendo de nuevo en el punto de mira a los grandes accionistas, pero también a Antonio. … Lappy y Fede Quintero. La llamada “Tercera Vía” continuó con su actual interés en las negociaciones de compra e incluso abordó una propuesta que hubiera sido superior a la que finalmente presentó Ramos.
Sin embargo, los accionistas del Sevilla informan que hay más interesados por lo que se reanudará nuevamente el proceso para mantenerse en contacto ya que todos esperan poder proceder con la venta de sus acciones. El fracaso de las negociaciones con Ramos no ha cambiado el ánimo de los accionistas, que entienden que Carmelo ha perdido el tiempo, pero la hoja de ruta del club seguirá siendo independiente de estas negociaciones.
En este caso vuelve a surgir la posibilidad de Rappi y Quintero. Rechazados públicamente por el entonces presidente José María Del Nido Benavente, el último incidente les ha vuelto a poner en el punto de mira. La propuesta inicial que presentaron en su momento estaba bien configurada y estructurada, aunque hubo que esperar hasta la reunión final de este miércoles para alcanzar la millonaria cantidad prometida por Ramos. Precisamente, este aspecto podría jugar a favor de los dos empresarios sevillistas, ya que la situación se acerca más al valor real del Sevilla y los fondos están preparados para mover ficha cuando se les abra la puerta.
“Honestamente, sé exactamente lo que es dirigir una empresa, y una operación así lleva tiempo. Lógicamente, habrá diferentes momentos en los que el negocio puede estar cerca del final o incluso colapsar”. Así lo afirmó el propio Lappi tras la junta de accionistas de diciembre del año pasado. “Me vi obligado, junto con una serie de personas, la más importante de las cuales era Federico Quintero, y apoyados por un grupo de profesionales y sevillanos con mucho talento, a intentar evitar una situación como ésta, porque la única opción que nos daban era hacer una oferta, y eso hicimos. Muy valientes, muy valientes, porque estábamos hablando de más de 320 millones de euros que les habíamos dado a conocer, y en mi opinión, todo era reducible”, añadió el empresario, unas declaraciones que volvieron a tener sentido a los pocos. meses después.