Casi nadie se acuerda del Citroën SM: el coche se desplomó estrepitosamente. Sin embargo, el coche llamó mucho la atención en los Países Bajos gracias a Johan Cruyff. Su ejemplo desapareció de la vista sin brillo, pero ahora vuelve a ser valorado. “Después de la subasta me arrepentí rápidamente”.
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