La ministra de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, advirtió a las empresas interesadas en la futura lucha de la Xunta por derechos minerales clave que deben comprometerse con el territorio y quedarse allí con “parte” de sus beneficios. … zonas afectadas. Según defendió, el retorno debe articularse a través de programas sociales y “no puede ser una limosna”.
“Para cualquier promotor que venga a Galicia, si no está dispuesto a ceder parte de los beneficios mineros, no vendrá”, afirmó Lorenzana en una entrevista con la Cadena SER, informó Europa Press. Sus declaraciones se produjeron días después de que el Gobierno gallego anunciara que lanzaría el concurso en las próximas semanas, una decisión que ya ha generado críticas de entidades medioambientales.
Ante estas objeciones, el MP distinguió entre la licitación de la concesión minera y si el proyecto finalmente saldría adelante. Explicó que una vez adjudicados los derechos a los promotores, cada iniciativa debe pasar un “riguroso” proceso ambiental. “Es absolutamente imposible decir en Europa que cada proyecto no cuenta con salvaguardias ambientales, y aquí lo hago extensivo a cualquier industria”, afirmó. En esta línea, pidió “tranquilidad” y aseguró a Sunta que “no se permitirá que se exploten derechos mineros si no es posible”.
Lorenzana afirmó que el programa social será el factor “decisivo” de la competencia. La Xunta espera que algunos de los beneficios generados por estas explotaciones tengan un impacto directo en las zonas afectadas, especialmente en los jóvenes y mayores. Entre las posibles medidas citó becas educativas y acciones para adultos mayores. También espera que otro componente esté dirigido al desarrollo económico de actividades distintas a la minería en estas áreas.
El porcentaje exacto dependerá de cada proyecto y del mineral que se extraiga porque, según dijo, no todos los materiales tienen la misma rentabilidad ni estabilidad en el mercado. “La extracción de oro es diferente de la extracción de cobre, que tiene muchas fluctuaciones”, señaló. La Xunta estima que estos exploits podrían costar hasta 7.000 millones de euros.
Lorenzana también mencionó otros proyectos industriales. Se muestra optimista sobre la posibilidad de que el fabricante chino SAIC establezca su primera fábrica europea en Galicia: “Nuestras posibilidades son muy buenas”. En su opinión, la comunidad tiene una evolución “absolutamente única” en el sector de la automoción y tiene “las mismas o más posibilidades que cualquier otra región de Europa”. No precisó posibles ubicaciones pero destacó el atractivo “logístico” del puerto gallego.