La policía brasileña arrestó al expresidente Jair Bolsonaro (70), quien se encuentra bajo arresto domiciliario desde el 4 de agosto.
El arresto se realizó para impedir que escapara y se dijo que se realizó de conformidad con las órdenes judiciales.
Según los informes, Bolsonaro violó las condiciones de uso de pulseras electrónicas, que se considera que representan un riesgo de fuga.
Esta acción se tomó luego de que su hijo, Flavio Bolsonaro, quien también es senador de derecha, realizara una manifestación en apoyo a su padre.
A principios de septiembre de 2025, la Corte Suprema de Brasil declaró a Bolsonaro culpable del intento de golpe y lo condenó a 27 años y 3 meses de prisión.