El imaginario colectivo retrata el embarazo y el puerperio como un momento idílico y lleno de alegría sin importar las circunstancias. No se consideraron otras circunstancias. Pero la realidad, aunque muchas veces invisible, es más compleja que todo esto: puede haber felicidad y emoción, pero también hay lágrimas no provocadas, tristeza, ansiedad o sentimientos de vacío durante estas etapas, que en ocasiones conducen a graves problemas de salud mental. Un estudio publicado el jueves en la revista psiquiatría lanceta recopiló datos sobre la depresión mayor en el período perinatal (durante el embarazo y el primer año después del parto) y concluyó que al menos una de cada 10 mujeres sufre depresión mayor durante estas etapas. Las dos primeras semanas de vida son el período más crítico cuando el riesgo de desarrollar este trastorno mental es mayor.
Continuar leyendo