Si cocinas mucho y te encanta probar nuevas recetas y hornear, entonces un horno es sin duda un electrodoméstico imprescindible en tu día a día. Efectivamente, el auge de la freidora ha dejado al horno en un segundo plano, pero lo cierto es que el horno sigue siendo nuestro mejor aliado a la hora de montar un rico bizcocho, hornear pan o preparar unas galletas. Es cierto que los hornos también pueden ser nuestros peores enemigos a la hora de limpiar. Por ejemplo, cuando pones un bizcocho en un molde para horno y se desborda un poco y acaba cayendo ligeramente sobre la base, ya sabes que vas a tener que rasparlo, frotarlo y perder mucho tiempo limpiándolo después. Por este motivo, cada vez más personas buscan soluciones prácticas para evitar que la limpieza de accidentes menores se vuelva tan complicada.
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