Nada genera más expectación que un delicioso postre. Si hablamos del país más famoso del continente asiático, es Vietnam el que juega en otra liga. Su historia culinaria está influenciada por las tradiciones locales y los matices franceses, lo que explica por qué los postres vietnamitas no suelen ser empalagosos, sino más bien frescos, ligeros y a base de arroz, coco y frutas tropicales. La dulzura aquí está en la textura, el contraste y la temperatura.
En este recorrido por la pastelería vietnamita surgieron nombres que todo viajero ha visto o probado: chè, bánh da lợn o bánh cam, estos dulces forman parte de la vida cotidiana. Vietnam puede estar dividido entre norte y sur, urbano y rural, pero una cosa lo une: formas sencillas de incorporar postres a la vida cotidiana.
1. coche
No se trata de un postre concreto, sino de toda una gama de dulces servidos en un vaso o en un bol. Puede contener frijoles dulces, tapioca, fruta, coco o gelatina y se sirve frío o caliente. Es uno de los dulces más consumidos en el país.
2. Bánh da lợn
Pastel de capas verdes y blancas al vapor elaborado con harina de arroz, coco y pandan. Tiene una textura similar a un gel y se utiliza habitualmente en celebraciones y mercados tradicionales.
3. cámara banh
Bolas de arroz glutinoso fritas, enrolladas en semillas de sésamo y rellenas de pasta dulce de frijol mungo. Crujiente por fuera y suave por dentro, es un bocadillo callejero popular.
4. Bánh chuối
Pastel de plátano elaborado con coco y arroz, al horno o al vapor. Es sencillo, muy aromático y habitual en los hogares y en los puestos locales.
5. Kemsi
Un postre que combina helado con arroz glutinoso y coco rallado. Puede sonar extraño, pero es una mezcla común que se encuentra en los puestos callejeros y destaca por su contraste de temperatura y textura.
Vietnam demuestra que los postres no necesitan capas de azúcar para ser memorables. Sus dulces hablan del arroz, del coco y de los climas húmedos, además de un regalo de placeres dulces fáciles y cotidianos. A veces, conocer un país comienza con lo que se sirve en un vaso con una cuchara de plástico y mucho hielo.